viernes, 31 de agosto de 2007

[Opus]

Se toman, se miran
se palpan, se exploran
Se lamen, se absorben
se rasguñan, se aman
se toman, se entregan
se exprimen, comprimen
en un rito extraño
inciso impreciso
un solo momento
lo cronico, ucronico
sin espacio en el tiempo
se toman, se mueven
se besan ,se abrazan
en el rito extraño
vacio profundo
gimen y se exploran
mi piel en tus labios
tu daga en mi adentro
en frio vacio
vaciadas las ganas
saciado el infierno
se toman, se dejan
se vuelven, se tocan
en un mundo sin forma
ni espacio...ni tiempo

jueves, 30 de agosto de 2007

Recuerdos

No es que no me gusten, pero las tardes de domingo siempre me han parecido tristes.



lo recuerdo....lo tengo fresco en la memoria...ese dia en que se fue era un domingo...aun asi creo que eso vendria de mucho antes...estaba yo muy chica entonces, y es como si esa persona al cerrar la puerta hubiese borrado una parte de mi vida y mi memoria...solo me quedo desde entonces la promesa de que volveria por nosotros...la espera cada domingo frente a la ventana...la confianza de niña de saber que iba a regresar...auque fuese mentira.

a veces llegaba...hablaba poco. solo nos veia nos escrutaba...nos preguntaba cosas muy severamente, yo respondia...aunque no lograba entender muy bien por que todo eso...por que la distancia... solo me conformaba con verlo y sentir la presencia de ese hombre distante e intocable como algo posible en mi vida...su presencia señor mio, esa mirada escrutadora y distante en sus ojos zarcos...y aun ahora me pregunto muchas cosas que no logramos hablar señor...porque el tiempo nos ha quitado el valor...o porque se nos olvido decirlas cuando era tiempo.

hay tantas cosas que quisiera preguntarle...que quisiera contarle o intentar hablar...pero es como si un nudo se atravesase en mi pecho y me quitase el valor para poder decirselo, como si siguiese siendo esa niña que tenia miedo del hombre grande que atraveso el domingo la puerta...dejandonos en una pregunta...dejando atras tanto y tantos que lo necesitaban...que no querian que se marchase...como una pregunta constante...como el retrato que mama llego a quitar de la sala

ha pasado el tiempo señor mio...ha pasado mucho tiempo y aun sigo esperando cada tarde de domingo...buscando recuerdos, pensando una imagen...volviendo al ayer...pensando en todo aquello que no pude decirle y que por cuestiones no dije...cosas que no se piensan sino hasta el momento en que ocurren y se materializan, como la tangibilidad de un sueño....y ahora me encuentro aca dirigiendole esta carta absurda en tercera persona como una manera estupida de responderme que fue lo que paso, forzandome a encontrar un sentido a algo que en definitiva, parece no tenerlo, por mas que cualquiera de nosotros se esfuerce en buscarlo, lo cierto es que ahora no nos queda mas que este extraño presentimiento de que en nuestras vidas nada volvera a ser como antes, por mas que cada uno de nosotros desee mirar hacia atras y rescatar sus ojos zarcos de la niebla en la que nuestra memoria los hunde, tratando de dibujar ese retrato que quiza usted mismo ayudo a borrar con ese vacio que nos dejo en el alma, ese hueco que nos dejo en el pecho aquel domingo de octubre...y quiza sea por eso, que he tenido que salir de esa sala señor mio, donde me lo pusieron de frente, con los ojos cerrados a otro tiempo, a otro espacio donde no podemos alcanzarlo, donde no existe esa promesa del domingo, o la navidad que va a volver a vernos...por eso pedi que cerraran esa tapa...porque ese de ahi no puede ser usted, el que nos deja, el que definitivamente se nos va mi señor, y usted no puede pedirme, como me pidio cuando era una niña que sea fuerte, porque esta vez, usted no va a volver...usted se marcha entregandonos a nosotros este vacio de tiempo y espacio...y desgraciadamente no estamos hechos para resistirlo
usted se nos fue señor mio...solo dejandonos unas botas y su retrato, pasando como un fantasma por nuestra vida....quien sabe por que quiza lo era...pero se va..y ya no va a volver...haciendome escribirle esto, sin darme el chance si quiera de poder verlo leerla..dejando que me trague lo que hace años no le dije...dejandome aca, en este vacio, en esta vaguedad de lo inconstante.



sábado, 21 de julio de 2007

Jazz man
Hay algo que siempre, siempre me ha gustado hacer...a la salida del metro de ciudad universitaria, cerca de las siete de la noche, hay una atmosfera que, aveces tiende a ser muy cortazariana y parisina. El aroma a frio, a buhonero, a hippies a gente pregonandote pulseras, bufandas, en medio de una esperanza de vida, me hacen pensar en la remota posibilidad de que aun exista una esperanza, para esta ciudad tan convulsionada, y con ciertos visos de decadencia...Hace unos dos dias algo ocurrio; el sonido magico de un sax, irrumpiendo en la (curiosamente) fria noche caraqueña, hizo que mas de una persona detuviese el tiempo, y se sintiese libre, se sentase a pensar...a sentir tal vez. Sin preocuparme mucho, por las inmediaciones de un futuro, que por sus prisas no me deja concentrarme en lo abstracto que pueda tener el tiempo, me sustraigo de mi, del olvido, de mi preocupacion por no reprobar Morfosintaxis, y aun consciente de que, arrastraba a ese vacío, al compañero de clases que iba caminando conmigo, terminé por sumergirme en lo que mas tarde ese compañero y yo llamariamos "divino". Tocaban Bésame. no pude resistirlo, la imagen de aquel hombre negro, interpretando esa melodía me hizo recordar muchas cosas. Me hizo recordar a Daniel, a Alberto (sin ofensas para ninguno de los dos, es q fue poeticamente literario la conjucion de sus vidas entonces) recordé, tambien esa epoca en que mamá aun sonreía al ver a papá, recordé muchas cosas...pero principalmente, a Julio, cada imagen, cada sonido me hizo vivir, ese momento cortazariano de la mejor manera posible. Le di un nombre: Johnny's Night. le hice una historia. Impulsada por un rapto momentáneo, me acerco, y le pido que toque (con los nervios, con la duda de si lo hará o no). Le pido el tango que mas me gusta: "La noche en que me quieras". Accede. Mi amigo no quiso hablarle, dice que no es capaz de hablarle a los dioses.No me importa.Disfruto esa cancion, me gusta mucho, a pesar de que cada vez que la oigo, una herida distinta vuelve a reabrirse en mi alma. palabras. al culminar la cancion, y luego de haberme convencido que era genial, que era bueno sentirse la Maga por lo menos por un rato, me levanto, aplaudo, le doy las gracias, le digo adiós, con la suficiente fuerza para escribir esto, que, no es mas que el preludio al cuento Jazz Man. Caminando, esa noche, de ese 13 de Diciembre, me doy cuenta que siempre es bueno, caminar por el lado oscuro de la luna

lunes, 19 de marzo de 2007

Komori Uta


Tenia algo muy importante que decirle.


El recital habia comenzado hace poco. En la profundidad de su butaca, él, se arrellanaba. Se disponía a a sentir, a vivir, a percibir. El suave sonido del piano terminaba llevandolo, disponía de el. Lo hacía vagar por sitios a los cuales su alma, bien sea por dolor, bien sea por olvido, ya no se atrevia a cruzar. El juego de luces y sonidos iba ganándolo y quiza, solo quizá, podía decirse que ya no era el mismo sino otro, que aún dentro de su mismo cuerpo, se disponía a vivir cosas, la música lo impulsaba a vivir ese momento.
La voz de Hana empezaba a cantar, dulce, arulladora, suavemente. Cantaban una canción que se llamaba Komori Uta, que en japonés quiere decir: Canción de cuna. A partir de ese momento, el quería dejarse vivir.
Pero...aun tenia algo muy importante que decirle.
Porque no estaba solo...Iba con ella. Ella estaba ahi y quizá era eso lo que le seguía oprimiendo, el peso, la fuerza de esas dos sencillas palabras que le oprimian el pecho, lo carcomián y eran como una especie de lluvia, un frio extraño que lo iba calando, que iba grabándose dentro de su piel de manera imborrable, suave y casi imperceptible. iba entregandose a la musica, a los sonidos, a los colores, a la atmosfera que lo rodeaba...pero a su vez, tambien sentia esa angustia taladrandole en el pecho, carcomiéndolo constantemente. deseaba tomar su mano, deseaba abrazarla...
No podia.
No era la primera vez. quiza esta vez si era diferente, quiza, en medio de su soledad, ella no fuese la que lo entendiese, pero si la que pudiese acompañarlo. Mitigar un poco todo eso por lo que habia tenido que pasar.
En medio de los distintos tonos, sonidos y vibratos, la musica lo envolvia en esa especie de sonido sinuoso y primitivo. Le hacia olvidarse de quien era, de como era, y de por que era. Ya nada podia importarle, salvo lo que podia sentir y desarrollar en este momento. Como a partir de entonces, ya nada podia importarle en ese momento, su mundo, su espacio vital, se habia reducido entonces a una cancion.
Fue justo entonces, cuando ella, tímida y suavemente, recosto su cabeza en su hombro. acurrucándose, tal como un gato lo haria con su dueño. Acariciando su mano, sentia como ese aroma extraño lo inundaba de repente. todo se hacía borroso, casi imperceptible. dulce, lentamente, sue colocando su mano alrededor de su cintura, mientras sentía como su entorno se achicaba, se disminuía...no habia nadie mas que ella en la sala. Solo ella, viendo, oyendo, observando. y aunque las palabras, esas dos sencillas palabras, habian empezado a disolverse en su garganta, en su pecho...acercandose suavemente, aspirando un poco de su aroma, que ahora tambien era suyo, sintiendo poco a poco la escencia que emanaba, y casi sin sentirlo, sin pensarlo, sin imaginarlo siquiera, él, la besó.
No sabía como decirlo
(te amo )
Retumbaban en su cabeza
Quiza...
La cancion, el recital, habian terminado. muchas cosas se habían confundido. otras, sencillamente, no tenían un motivo para ocurrir en ese momento. pero por eso no quiere decir que no estaban ahi. ella lo miraba y sonreía
-Creo que hoy hay luna llena- le dijo sonriendo.
Se levantaron, ella tomó su abrigo, él su bolso, y sin tocarse, sin siquiera mirarse, salieron del salón, caminando un tanto apresurados...
Quizá, algun día, tendría la fuerza, para decirle esas dos sencillas palabras.